Dolor abdominal. Porqué es importante atender una hernia a tiempo

A menudo el dolor abdominal representa uno de las razones más usuales por las que se asiste a consulta médica.

Casi siempre el dolor precede a infecciones estomacales, pero en otras ocasiones puede deberse a una hernia.

En caso de ser así, las hernias requerirán corrección en el menor lapso de tiempo posible y de este modo evitar mayores complicaciones.

La hernia y sus diferentes presentaciones

La hernia tiene su origen sobre el peritoneo, una membrana serosa que reviste a los órganos contenidos en todo el abdomen (peritoneo visceral) y sus paredes internas (peritoneo parietal).

Tras su aparición, genera una protuberancia visible sobre la pared abdominal y en algunos casos es dolorosa.

El tejido adiposo es el principal afectado, esto porque la hernia protruye a través de dicho tejido y provoca la ya mencionada protuberancia.

Esto es distinto cuando se habla de la encarcelación y estrangulación, dos términos que se verán más adelante.

Se tienen descripciones de todas las hernias conocidas y son clasificadas dependiendo de la zona de presentación.

Hernia inguinales y femorales

Sobre la ingle, no están relacionadas con las abdominales por la distinta zona de presentación.

La primera es más frecuente en varones y la segunda en mujeres.

Hernia de la pared abdominal

Hernia incisional:

Pueden aparecer en cualquiera de los cuadrantes abdominales y son relacionadas con procesos quirúrgicos pasados.

Hernia umbilical:

Aparece en la periferia del ombligo, siempre están presentes en edades infantiles pues son el resultado de la cicatriz umbilical.

Involucionan con el tiempo.

Hernia epigástrica:

Formados únicamente en el epigastrio del abdomen.

Hernia hiatal:

Alteración del diafragma, la pared abdominal superior, en donde la porción del estómago unida al esófago se inflama y sobresale por encima del diafragma.

Por alteraciones genéticas.

Hernia encarcelada y hernia estrangulada

En ciertos ocasiones la hernia puede “atrapar” un asa intestinal, esto se conoce como hernia encarcelada.

La porción intestinal afectada obstruye el flujo intestinal en su totalidad, alterando el peristaltismo y expulsión de gases y heces.

Cuando la encarcelación es prolongada y perjudica el aporte sanguíneo en el asa afectada, provoca la estrangulación.

Con esto, hay riesgo inminente de gangrena, así como una peritonitis (inflamación del peritoneo) y por último provocar un choque. De no controlarse induce la muerte.

El tratamiento siempre será quirúrgico, pues es la única solución factible para desaparecerlas y aminorar los síntomas.

Aparición de las hernias, ¿Son ocasionadas por excesos?

Desarrollar una hernia está asociado con la edad, sexo, diferentes actividades, enfermedades y hasta de origen genético.

Para comenzar, actividades que impliquen gran carga de peso, esfuerzo durante la defecación o micción y en general esfuerzo físico excesivo condicionan mayor riesgo de hernias.

Prácticas no recomendadas como una dieta pobre y consumo de tabaco también son factores de riesgo.

Entre las enfermedades asociadas están la fibrosis quística, obesidad, próstata agrandada y los testículos no descendidos.

Síntomas al desarrollar una hernia 

En la mayoría de casos, las hernias inguinales, femorales y abdominales son indoloras, esto porque son halladas durante los primeros días de presentación.

Sin embargo, aparecen molestias al movimiento, estando de pie o al recostarse.

Cuando se habla de hernias no tratadas a tiempo, el síntoma predominante será el dolor abdominal con evolución gradual, bultos prominentes, vómitos y náuseas.

La encarcelación o estrangulación se asocian con el dolor abdominal de tipo cólico y con presencia de pinchazos, esto por la acumulación de contenido intestinal.

La exploración física durante la consulta y la relación de los síntomas ayudan a diagnosticar las hernias.

Una excepción es la hernia hiatal, puesto que no es visible los hallazgos relevantes serán:

  1. Reflujo gástrico.

  2. Acidez estomacal.

  3. Plenitud y regurgitación tras alimentarse.

  4. Vómito fecaloideo o hematemesis. 

Tratamiento de las hernias

La corrección de una hernia depende siempre de la intervención quirúrgica, la única excepción es la hernia umbilical, ya que se soluciona dentro de los 2 a 3 primeros años de vida.

De no hacerlo, se recurre a un procedimiento quirúrgico.

Puesto que la mayoría de las hernias son indoloras, deben observarse y verificar el mejor método para retirarlas.

Se recomienda que tanto la observación como la intervención no se prologuen, pues mientras más tiempo transcurre, aumenta el riesgo de encarcelación y estrangulación.

Métodos quirúrgicos seleccionados

Existen dos métodos por los cuales puede efectuarse la cirugía para tratar la hernia:

  1. Cirugía general.

  2. Cirugía laparoscópica.

Ambas cirugías usan anestesia general y tienen como objetivo reparar la pared abdominal afectada y cerrar el agujero provocado por la hernia.

La cirugía general es de mayor riesgo, opta por un procedimiento más invasor el cual implementa suturas y/o mallas especiales para cerrar la hernia.

Y es que además se necesitará cerrar el abdomen, por lo que requiere más suturas y mayor cuidado

Por otro lado, la cirugía laparoscópica representa el mejor método para solucionar las hernias. 

Solamente se harán incisiones para introducir el laparoscopio y los instrumentos necesarios para cerrar la hernia, evitando un prolongado tiempo de recuperación.

Recuperación y seguimiento

El reposo tras la cirugía es primordial, más si el esfuerzo excesivo fue el desencadenante de la hernia. 

Rara vez aparecen tras la intervención, sin embargo, la vigilancia durante los meses posteriores a la cirugía ayudan a identificar cualquier anomalía.

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